sábado, 21 de febrero de 2015

Vicios (o 'Cómo Enfrentar La Abstiencia')



Tres cigarrillos. Ahi esta la prueba. La evidencia del crimen.

Yo ni siquiera fumo, pero hoy anduve con un ánimo de mierda... Pasé todo el día pensando en la misma hueá, realmente no me lo pude sacar de encima. Estuve a medias rindiendo en la pega y hoy día, poco me importó el protocolo, las sonrisas, el esfuerzo de quedarme en la caja, en más de alguna ocasión sencillamente me escapé. Salí a tomar agua, a darme alguna vuelta, pesqué el celular a ratos y busqué a la Claudia para hablarle del tema, y obviamente para ver como estaba. Sigo resfriado asi que usé la excusa de que 'necesitaba tomar agua para refrescar la garganta'. Estuve la tarde entera tosiendo, eso ayudó un poco a reforzar el cuento. En fin, la hora se me pasó volando y antes que me diera cuenta, ya era de noche y se había terminado la jornada. Salí, caminé hacia afuera con mis compañeros y antes de llegar al paradero me despedí. Hoy, como casi nunca, me iba solo. Inmediatamente tomé el celular y reanudé mi conversación con la Claudia. Ahí, esperando en el paradero a las 12 y algo de la noche, me empezó a bajar todo.

-"Weon, le dije a la esta que felicidades por su nueva relación y la wea, y me dijo que gracias y todo pero... Parte de mi quiere decirle 'puta la wea, mas lo que estuve esperando a que volvieras para hablar del tema y definir todo eso que le habia dicho... La otra parte sabe que es pésima idea. Es que me parece que poco menos ni se acuerda que hace un tiempo llegué y me declaré con todo, y vaya que le dije hueás."

Me tomé una pausa mientras revisaba si venía alguna micro. Mis dedos tamborileaban inquietos, podía sentir en mi garganta un deje de amargura que se iba acumulando cerca del esternón, al lado de un órgano muy importante, que dicen tiene que ver con estas cosas. Ella ya habia respondido.

-"Quizas no se le olvidó pero no sabe como hablar del tema, sin que sea incómodo o sin hacerte sentir mal"

-"Incómodo va a ser. Soy muy malo lidiando con esto?? Ahora no quiero ni verla porque siento que me voy a deprimir... Sobre todo porque estuvimos hablando igual el último tiempo y yo le dije hueás y, conchesumadre... Me hace sentir tan imbécil. Yo creo que estoy más triste por el hecho de que no me haya dicho nada al respecto antes que nada. Es como que no pasó nunca. Quizás es lo que tu dices, bueno, tu la conoces mejor que yo."
Ya podía sentir como se me nublaban los ojos. Y no quería asumirlo.

-"Si hay hueá que me desmotiva", continué,"es abrir mi corazón y ser ignorado. Porque puta que me ha pasado eso, y con los años cada vez es más dificil... Tengo un trauma heavy con el abandono y los rechazos, por si no te habías dado cuenta."

-"Si pero con lo de tu vieja y tus hermanos, no me extraña."

Por alguna razón no había sentido el frío de la noche hasta ese momento. Extrañé mi chaqueta bastante. La había dejado en el casillero y no me di ni cuenta. Mientras, veía como se amontonaban los mensajes en la pantalla del telefono.

-"Pucha, yo creo que no supo que decir y con el tiempo se le hizo más difícil hablar del tema. Y ahora que ha pasado más tiempo y esta pololeando es incómodo... Yo opino que igual deberían hablar. Porque son amigos y es la raja su amistad, entonces perder eso sería una lata."

-"Ya era incómodo, por lo menos para mi fue muy incómodo enfrentar todo eso que sentía cuando todo era tan nuevo... Y si, obvio, yo le sigo teniendo un cariño enorme... Valoro mucho su derecho a elegir con quien quiere estar. Pero me da pena la hueá..."

Después la conversación siguió en un rumbo que realmente se vuelve circunstancial. El hecho principal es que a pesar de mi esfuerzo por lograr hacer llegar mi cometido, quién sabe. Puedo culpar a las circunstancias, al tiempo, a la falta de compatibilidad, hasta el hecho de que mientras iba viajando esta misma noche de vuelta a casa, la micro se averió. Pero eso no tiene nada que ver... El hecho principal es que, aunque me cueste, tengo que asumir que no estaba destinado a ser no más. Que aunque sienta que yo definitivamente tengo algo malo, que hay algo en mi que rechaza a toda mujer por la que subitamente muestro interés, que simplemente no estoy en forma ni me veo como debería, que hoy por hoy soy un manojo de estrés e inseguridades, quizás nada de eso realmente influye... (repito, quizás...).

Simplemente, ella no estaba interesada en mi.

Ella no quería algo conmigo. Y es tan simple como eso. Pese a su aparente negligencia sobre como trató el tema, por ahora quiero dejar solo esa idea clara. Ella no quería algo conmigo. Y es tan simple llegar a esa conclusión pero, no necesariamente sea asimilarlo... Todavía me duele. En la misma micro (la segunda, la primera se detuvo y todos los que ibamos en ella tuvimos que descender para tomar otra del mismo recorrido que, convenientemente, venia pasando en ese preciso momento) sentí el vacío de verme en esa problemática. La pequeña crisis recurrente de tener una autoestima como la mierda y que día tras día se refuerze la idea de que definitivamente estas tan mal como crees. Y en ese "mágico momento" dije... "Hueón, necesito un cigarro".

Luego de descender, ajusté mi música a algo a tono, y me dispuse a caminar, dandole vueltas a la idea de un cigarro. No fumo. El año pasado habré fumado dos, tres veces con suerte. En lo que va de año había fumado una vez, esto debido a mera casualidad. De hecho ni siquiera aspiro el humo, solo jugueteo con él, lo saboreo y después intento, en vano, hacer anillos o cascadas. Iba pensando en estas cosas, "que ganas de inclinarme en la ventana a ver como el humo se desvanece en la nada", pensaba. Caminaba a paso rápido, sin mirar mucho nada, solamente cantando en silencio. Hasta que, en un momento flash, miro al piso y veo una cajetilla botada, como cualquier otra (culpemos a los malos vicios de los fumadores, quienes hacen de esto una realidad). Por alguna extraña razón, tuve que detenerme a revisarla...

Sorpresa! Estaba abierta y estaba llena. Sin dudarlo rescaté los cigarros del helado suelo, los metí en mi mochila y continué mi regreso.

Llegue y dije "me fumaré uno con suerte". Media hora después, cuando me di cuenta ya iba en el tercer cigarro. Y no me sentí exactamente mejor (entre otras cosas, me ardían los ojos y sentía un sabor horrible en la boca...). Le dije a la Claudia que, a pesar de todas sus buenas intenciones, seguía triste y quizás iba a seguir así un buen rato, que esto probablemente era cosa de tiempo. Antes de despedirme de ella le agradecí todo, siempre esta ahí para ayudarme con estas cosas, y con todo en verdad.

-"Te amo, gracias, no se que haría sin tí. Eres la mejor amiga que podría pedir."

-"Ahhh yo tampoco se que haria sin ti. I love you."

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